Se trata de uno de los productos que
más beneficios reporta a la industria alimentaria de
Japón, ya que es la comida rápida favorita de los
nipones, quienes se calcula que de media consumen unas
41,6 unidades al año por persona.
Dos de las claves de su éxito son su
bajo precio -de 150 a 600 yenes (de
0,92 a 3,70 euros o de 1,40 a 5,5 dólares)- y la
facilidad para encontrarlos en las tiendas 24 horas de
Japón, conocidas como "konbini", el nombre
nipón derivado del inglés "convenience store".
El "ramen" instantáneo es una opción
fácil y atractiva para los numerosos trabajadores de
Japón a la hora de comer por barato, fácil y
rápido.
Sólo hay que agregar agua hirviendo
al plato o taza de plástico, cubrirlo con la tapa unos
minutos y comenzar a sorber los alargados fideos
mezclados con verduras, pollo, cerdo u otros
ingredientes.
Pero no sólo en Japón el "ramen"
instantáneo ha conquistado los paladares, ya que este
producto se puede hallar en 42 países (incluído
Argentina).
Incluso en Estados Unidos, el "ramen"
ha convencido a los norteamericanos, fieles amantes de
la pizza y las hamburguesas, que por un dólar pueden
adquirir seis paquetes de "ramen" instantáneo.
El pasado año se consumieron en
Estados Unidos 4.240 millones de unidades de "ramen",
una cifra muy importante, pero que palidece ante los
volúmenes que se consumen en China, el mayor consumidor
del mundo con 50.000 millones de unidades, seguido de
Indonesia y Japón, según los datos de la Asociación
Mundial de Noodles Instantáneos.
Además de expandirse a otros países,
el "ramen" también ha llegado al espacio, aunque en
forma de masa compacta. El pasado 11 de marzo, los
tripulantes de la nave Endeavour pudieron degustar, pero
no sorber, los primeros "ramen" especialmente diseñados
para ser consumidos en el espacio.
El "ramen" original, un alimento muy
popular en Japón que se consume en establecimientos
especializados de preparación tradicional, procede del
afán imitador con el que los japoneses copiaron este
plato a sus vecinos chinos, verdaderos amantes de la
sopa con fideos.
De hecho, la palabra "ramen"
se compone de los caracteres chinos "ra" y "men",
que significan "estirar" y "fideo"
respectivamente.
La innovación japonesa de hacer del "ramen"
un producto instantáneo, sin tener que esperar a la
laboriosa preparación de la sopa, es responsabilidad de
Momofuku Ando.
El genial invento se le ocurrió hace
medios siglo mientras paseaba por Osaka (centro de
Japón) y vio que un montón de gente esperaba su turno
para tomarse unos fideos chinos.
Ando pensó que debía crear una comida
que se pudiera disfrutar en casa, pero terminó
inventando un producto de lujo a un precio prohibitivo
para la mayoría en los tiempos de la postguerra: el "ramen"
instantáneo o "chicken ramen".
Momofuku Ando, o "Mister Noodle"
(señor Tallarín), utilizó en su exitoso invento caldo de
gallina porque pensaba que la buena cocina, tanto la
francesa como la china, lo aplicaban en sus platos.
El 25 de agosto de 1958 salió a la
venta este producto que en sólo medio año
vendió unas 13.000 unidades.