Presentamos la opinión del Lic. Juan Alberto
Matsumoto, un destacado joven nikkei en tierras
japonesas.
Los trabajadores chinos que desean ir a las provincias
ricas de la costa o a la capital donde se están
construyendo las obras para las Olímpiadas de Beiging
requieren un pase y un registro -koseki- como si fuera
un pasaporte, pero la realidad es que la mayoría
"cruzan" las fronteras interprovinciales y se instalan
como "dekasegui" (trabajador temporal) de manera
irregular, por lo que muchos de estos obreros de la
construcción y de las fábricas procesadoras de
alimentos, de muebles, de juguetes y demás productos que
proveen al mundo, no poseen seguro social ni el seguro
contra siniestros laborales.
Ultimamente
se han registrado manifestaciones y movilizaciones
contra las empresas que cierran sin previo aviso y dejan
impago los salarios, pero algunos especialistas señalan,
que apenas un poco más de la mitad cobran a término el
salario todos los meses. Se calcula que unos 120
millones viven como obreros en otras provincias y solo
en la ciudad capital, Beiging, viven casi un millón, y
cerca de 4 millones en la ciudad de Shanghai (población
de 17 millones), cobrando de 15.000 a 35.000 yenes al
mes, por 12 horas de trabajo sin descanso, siquiera los
domingos. En estas ciudades no es difícil ganar cerca de
400 dólares al mes, una cifra que es de 4 a 5 veces más
de lo que pueden obtener en las provincias de origen en
el interior del país. La mayoría lo hacen para paliar
sus bajos ingresos de las zonas rurales, y otros, para
darles una buena educación a sus hijos (los costos de
una buena universidad pueden superar los 2.000 dólares
al año, incluído los costos de comida y alojamiento).
Llevan un vida muy ajustada para ahorrar todo lo que sea
posible, pero dado que más del 50% de los arrestados por
delitos y crímenes en estas ciudades industriales son
estos "dekasegui" no son bien vistos por los ciudadanos
y vecinos del lugar. Siendo chinos, en su propio país
son tratados como "extranjeros ilegales sospechosos".
A
pesar de estos bajos costos laborales la presión por el
aumento salarial es una constante en los últimos años y
varios miles de fábricas coreanas, taiwanesas y
japonesas, han y están transfiriendo sus centros de
producción a las provincias del interior de China, cuyos
salarios son más bajos que en las de las costas del
Pacífico, a la India o a Vietnam, donde encuentran más
ventajas laborales y una mano de obra disciplinada. Las
mismas empresas chinas, aunque suena paradójico,
principalmente las manufactureras, están transfiriendo
sus fábricas a Vietnam y Rusia. Una de las razones es
por la entrada en vigencia de la Ley de Contrato de
Trabajo de China que después de la 3º renovación de un
contrato temporal o con más de 10 años de trabajo debe
garantizar un contrato por tiempo indefinido, como así
también pagar seguridad social y asignación o premio por
años de servicio (taishokukin).
La firma japonesa que tiene la red de tiendas "100 YEN
SHOP" produce el 60% de sus 8.000 productos de 100 yenes
(más 5% de IVA) en China; sin embargo, la nueva
estrategia de la empresa es que parte de esa producción
sea transferido a la India y a Vietnam, más que nada por
las facilidades de aprovisionamiento y los costos de las
materias primas e ingredientes para la elaboración y
armado de algunos productos. Además, porque el coste
salarial es menos que en China.
Más allá de que, hoy, India goza de un prestigio por
sus ingenieros y programadores, es un país que el
ingreso per cápita promedio es de aproximadamente 850
dólares anual, con casi 800 millones de los 1.100
millones de habitantes que viven en la pobreza con menos
de 1 dólar diario, con 35% de analfabetos, y con una
tasa del 70/1000 de mortalidad infantil, etc.; y
Vietnam, que se caracteriza por su espíritu de
superación y trabajo disciplinado, el ingreso per cápita
está en los 740 dólares anual.
* Juan Alberto Matsumoto
* Matsumoto es un nikkei argentino
graduado en Relaciones Internacionales en la Universidad
Del Salvador de Bs. As. Becario de Mombusho en la
Universidad de Tsukuba. Maestría en Derecho Económico,
Laboral de la Universidad de Yokohama.Para consultas o
informaciones: e-mail:
jam@ideamatsu.com.