Según un estudio de la UNESCO, entre los años 1999 y 2004, en el
mundo hubo un incremento del 41% en los estudiantes que se
movilizaron de su país a otro para estudiar, de 1.750.000 a
2.500.000. De este total, actualmente, el 14% lo ocupan los chinos y
son el grupo más importante. Los destinos más preferidos son los
Estados Unidos con el 23%, Reino Unido el 12%, Alemania el 11%,
Francia el 10%, Australia el 7% y Japón, en quinto lugar, el
5%. Estudiar fuera del país es una oportunidad única y si es a
través de una beca, además del mérito propio de haberla obtenido es
una ocasión que hay que agradecer y aprovecharlo al máximo. En
Japón, según datos del 2007, estudian unos 120.000 estudiantes
extranjeros, de los cuales el 90% viene por cuenta propia y solo el
10% posee una beca del gobierno japonés 1. Un estudio realizado hace
dos años por la Japan Students Services Organization sobre la
situación socio-económica de los estudiantes extranjeros por cuenta
propia (sin becas o becas parciales) indica que el mayor problema es
el alto costo de vida de Japón. Declaran que tienen un ingreso medio
de 140.000 yenes por mes basado en trabajos eventuales y dinero
enviado por sus padres desde el país de origen. El 40% recibe algún
tipo de beca pero tanto el monto (valor) como el tiempo en que son
beneficiarios es totalmente insuficiente. A este efecto, el 80%
realiza trabajos a tiempo parcial en restaurantes y comercios, cuyos
ingresos los destina al estudio y a la investigación. Aun así
estudian más de 30 horas semanales. Los que se preparan para
ingresar a alguna facultad intentan acceder a las universidades de
más prestigio del Japón. Todos apuntan a ingresar a carreras de
grado o a posgrados de primer nivel, pero solo el 20% lo logra
2. Una vez finalizado sus estudios el 56% aspira trabajar en Japón
en tareas relacionadas con el exterior, como ser comercio
internacional, traducciones, etc. De hecho, la misma Asociación ha
podido saber en base a sus relevamientos que el 68% de los
extranjeros que termina una carrera de grado se queda en el Japón,
el 34.8% para trabajar y el 31% para seguir un posgrado, el 9%
regresa a su país y un poco más del 1% se va a un tercer país. Y los
que terminan la maestría el 31% ingresa al mercado laboral y el 33%
sigue el doctorado o algo equivalente en Japón. Y de los que
finalizan el doctorado solo el 34% permanece en el país y el 41%
regresa a su país. Sin embargo, vale aclarar que aunque trabajen en
alguna empresa o centro de investigación japonés, una vez que logran
cierta experiencia, principalmente los chinos y coreanos que buscan
superarse y progresar aun más, retornan a su país para emprender
algo propio o se reubican en empleos de mejores condiciones. La
poca permanencia de estos recursos humanos de lujo en Japón se da
también porque las empresas japoneses contratan al personal
extranjero en condiciones desiguales y no ofrecen reglas de juego
claras para los ascensos y promociones. Tampoco se puede dejar de
mencionar que a pesar de que hay buenas universidades en el Japón, a
nivel mundial, la de Tokyo está en 19º lugar, el de Kyoto en 29º, la
privada Keio en 120º 3. De todos modos, si la región asiática va a
seguir creciendo económicamente es de entender que Japón va a
requerir de profesionales con una visión más internacional que
comprendan la diversidad cultural y de pensamiento existente en el
mundo, además de comunicarse en diversos idiomas. En este sentido,
los estudiantes extranjeros, incluídos los nikkei (descendientes de
japoneses que vienen en su gran mayoría de América Latina a través
de becas preferenciales, unos 200 al año), que estudian en este país
son una importante fuente de recursos humanos que Japón no puede
darse el lujo de desaprovecharlos. El sector empresarial de este
país es bastante consciente de esta realidad por lo que además de
mejorar las condiciones de contratación de los graduados extranjeros
sería importante que el gobierno diseñe una estrategia a largo plazo
para que estos recursos puedan permanecer y desarrollarse mejor en
Japón, como ser el de dar la visa de residencia permanente a los que
terminan una maestría o el doctorado.
*
Juan Alberto Matsumoto
* Matsumoto es un nikkei argentino graduado en
Relaciones Internacionales en la Universidad Del Salvador de Bs. As.
Becario de Mombusho en la Universidad de Tsukuba. Maestría en
Derecho Económico, Laboral de la Universidad de Yokohama.Para
consultas o informaciones: e-mail: jam@ideamatsu.com.