Renunció el Primer Ministro de Japón tras ocho meses en el poder
El
primer ministro de Japón, Yukio Hatoyama, y el número dos de su
partido dimitieron este miércoles para intentar impulsar a la
formación en el poder de cara a unas elecciones el próximo mes,
menos de un año después de haber llegado al Gobierno con
promesas de cambio.
La confusión política podría retrasar la presentación de unos
planes este mismo mes para reducir la deuda pública del país,
que se mantiene en cerca del 200 por ciento del PIB, y también
podría frenar una estrategia que intenta aumentar el crecimiento
económico en una sociedad que está envejeciendo.
Pero si, como muchos esperan, lo releva el ministro de Finanzas,
Naoto Kan, un conservador fiscal, ello podría aumentar las
posibilidades de medidas más audaces para controlar la deuda,
incluyendo una promesa de estudiar una subida del cinco por
ciento en el impuesto a las ventas.
El Partido Democrático de Hatoyama hizo historia con su
aplastante victoria electoral el año pasado, prometiendo cambiar
el modo en que el país ha sido gobernado durante más de 50 años
de fuertes vínculos entre burócratas, compañías y diputados bajo
el mando del Partido Liberal Democrático.
Pero tras ocho meses de indecisiones y promesas rotas, Hatoyama,
de 63 años - apodado "el alien" por sus comentarios
estrafalarios - prometió dimitir, presionado por el partido,
tras sufrir un retroceso en las encuestas y ante las elecciones
a la Cámara Alta del Parlamento previstas para julio.
Búsqueda de Mayoría
Una derrota electoral no sacaría del poder al Gobierno liderado
por el PDJ, dada su mayoría en la poderosa Cámara Baja, pero la
coalición gobernante necesita una mayoría en la Cámara Alta para
evitar que los proyectos de ley se frenen.
Con lágrimas en los ojos, Hatoyama dijo a los diputados de su
partido que el secretario general de la formación, Ichiro Ozawa,
y él iban a dimitir. Luego señaló que, sin el respaldo público,
el Gobierno no podría cumplir sus metas.
"Por lo que decidí que mi renuncia serviría a los intereses del
país", señaló Hatoyama a la prensa, convirtiéndose en el cuarto
primer ministro japonés que dimite en menos de tres años.
Sus índices de popularidad se habían hundido ante las dudas de
los votantes sobre su liderazgo. La imagen de Ozawa como un
negociador al viejo estilo manipulando los hilos en la sombra
también redujo el apoyo público.
Kan, visto como el favorito para reemplazar a Hatoyama, dijo a
los periodistas que se presentará el viernes a una votación
entre los parlamentarios del partido gobernante. Ese mismo día
se formaría un nuevo gabinete, dijo un responsable del Partido
Democrático, subrayando un proceso mucho más rápido de lo que se
esperaba.
"Desgraciadamente, no hubo tiempo suficiente con el primer
ministro Hatoyama para cumplir las expectativas que tenía la
gente cuando votó por nosotros en otoño, así que quiero seguir
intentándolo", declaró Kan.
De momento no se han presentado otros candidatos, aunque la
victoria de Kan no sería realidad si el aún poderoso Ozawa
apoyase a otro.